Las neurociencias nos dan un regalo a los padres y educadores de niños pequeños

Las neurociencias nos dan un regalo a los padres y educadores de niños pequeños

El cerebro del niño va evolucionando de manera secuenciada, del cerebro primitivo (llamado así al tallo cerebral por sus funciones primarias), que lucha por sobrevivir, hacia el desarrollo cortical, la parte superior del cerebro que nos permite pensar, hablar, comunicarnos, auto regularnos.

En los pequeños, el cerebro primitivo requiere de un adulto que lo contenga, que le ayuda a regular el estrés y que le da la seguridad de ser acompañado en momentos de necesidad. Que le ponga límites y le ayude a regular la conducta.

En un niño pequeño, también domina la actividad del hemisferio derecho, más relacionado con el lenguaje no verbal, el afecto y emociones en general, la vibración de la comunicación, la intención legítima, vive el momento.

Las escuelas tienden apelar, solamente al hemisferio izquierdo, al enfatizar el aprendizaje de letras, matemáticas, pensamiento abstracto; olvidándose del hemisferio derecho. Es decir, se le habla a “medio niño” dejando fuera justo, sus necesidades más básicas evolutivas.

El cerebro de un pequeño necesita de “un abrazo para encenderse”. El afecto es una condición para el desarrollo cognitivo.

La falta de afecto, negligencia, abandono, falta de mirada, literalmente dañan al cerebro, generan angustia que puede terminar en estrés tóxico, dañino para el cuerpo y en casos extremos, afecta a la estructura y a la función cerebrales.

De manera resumida, podemos enumerar las certezas de las neurociencias:

  • El cerebro va evolucionando de manera secuenciada: del cerebro primitivo a la Corteza. Cada nivel tiene un requerimiento de interacción; de la contención, al reconocimiento de sentimientos, al estímulo al razonamiento.
  • En los pequeños, domina el Hemisferio Derecho. Las emociones están a flor de piel.
  • El afecto y las Relaciones Cálidas literalmente encienden al cerebro.
  • El Humor y la Risa, son vitamina cerebral. Amalgaman rutas cerebrales.
  • El Estrés lastima al cerebro y al organismos de las personas. De manera más severa alos niños pequeños. Además, el estrés del adulto pasa al niño, por lo que es

    importante que el adulto aprenda a contenerse para poder contener a su pequeño.

  • El reconocimiento de los sentimientos y la posibilidad de expresarlos pasan por una ventana de oportunidad y son fundamento de la empatía y las relaciones sociales.
  • La regulación de la conducta también pasa por una ventana de oportunidad. Capacidad de espera, rutinas, límites, reglas de cortesía y auto suficiencia.
  • Las Habilidades Ejecutivas se adquieren en la infancia SOLO con el apoyo de las relaciones sociales. 

Estas certezas nos llevan a revisar la educación en las escuelas y la crianza en los hogares.

  1. Involucra el ritmo, la contención y la música.
  2. Reconoce y nombra a los sentimientos Cuenta cuentos e historias. Deja que aflorenlos sentimientos hasta asimilarse, permite elaborar duelos y pérdidas, acompáñalo.
  3. Pone límites y ayuda a la autonomía. Antesdecorregir. Conecta afectivamente.
  4. Favorece la autoregulación.
  5. Involucra al cuerpo. Ayuda a respirar y a moverse para integrar a las emociones.
  6. Hazle preguntas para provocar el razonamiento.
  7. Utiliza el humor y el Juego.
  8. Reconoce y ayuda a regular el estrés en casa y en la escuela. Reconoce que elestrés del cuidador, pasa directo a los niños. Por lo tanto recomienda la regulación

    del estrés en el cuidador. Su auto cuidado.

  9. Favorece la convivencia en familia y las relaciones sociales en la escuela. Enseñareglas de convivencia y cortesía.

10. Regula la exposición en calidad y cantidad a la televisión.

11.Adáptate al momento evolutivo del niño.

Cuando la educación, la crianza y el cuidado, toman en cuenta las necesidades evolutivas del cerebro, puede ser muchísimo más poderosa, preparando a los niños con herramientas

no solo afectivas, sino mentales, con mayor salud física y auto regulación. En una palabra, incidimos en su salud mental y las posibilidades de ser actores proactivos en la sociedad.

Lo anterior nos lleva a priorizar interacciones de calidad, a la incorporación de la risa y el juego, el ritmo que contiene y abraza, a la música (antes de la academia) . Particularmente la mirada afectiva y sincera de (o de los) cuidadores, ya que sólo con afecto y con reconocimiento de sentimientos, con oportunidades de auto regulación, se pueden dar las condiciones de una interacción armónica a medida de que crecen.

Asimismo es menester la incorporación del tema del reconocimiento de los sentimientos como parte esencial de los programas, así como las oportunidades de auto regulación.

El afecto legítimo y el cuidado del cuidador, son temas que podrían sonar a romanticismo o a cursilería, y se fundamentan en las neurociencias. No puede ser más contundente, si estamos preocupados a nivel nacional por el incremento en el fenómeno del bullying., no podemos dejar pasar la ventana de oportunidad para la prevención del mismo. El cerebro requiere de mirada y de un abrazo para encenderse, hablemos el mismo idioma que el cerebro infantil en evolución.

http://proyectodei.org/la-educacion-que-honra-el-cerebro

 

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *